Dorothy Dandridge, la primera afroamericana nominada al Oscar a la mejor actriz principal

Fue la primera mujer de raza negra en ser nominada al Oscar a la mejor actriz principal por Carmen Jones (1954), pero, pese a su importancia hoy es todavía una gran desconocida. Su corta vida fue un carrusel de infortunios, pero eso no le impidió dar cuenta de su gran talento interpretativo y vocal.  

Una vez Dorothy Dandridge fue contratada para cantar en un hotel de lujo dedicado en exclusiva a clientes de raza blanca. Con ella, afroamericana, decidieron hacer una excepción y darle una habitación, por lo que fue la primera mujer de color en recibir alojamiento allí. Sin embargo, Dorothy no fue consciente de los límites de ese “privilegio”, pues cuando en la noche decidió ir a la piscina del hotel, apareció un empleado y le pidió que saliera de allí. Al oírlo, Dorothy se negó, e incluso bromeó con él lanzándole un poco de agua, pero, al final, al ver que insistía, decidió obedecer. Poco después, varios trabajadores desalojaron totalmente la piscina y empezaron a “desinfectar” el agua.

Desde niña había vivido situaciones así, aunque siempre se había centrado en desarrollar su talento. Había cantado en la iglesia, y, siendo adulta, había formado un exitoso trío musical junto a su hermana y a una amiga. Con ellas logró formar parte del elenco artístico del Cotton Club, el histórico establecimiento que inmortalizó décadas después en el cine Martin Scorsese. Luego, inició una carrera en solitario, que le permitió –otro hito- ser la primera mujer afroamericana en cantar en el Waldorf Astoria de Nueva York. Aunque, igual, tras los aplausos se viera obligada a salir por la puerta de atrás, pues las personas de color no podían cruzar la principal.


Dorothy Dandridge en una actuación

Entretanto, en 1942, se casó, pero no tuvo suerte. Su marido Harold Nicholas, bailarín, le engañó con otras mujeres y, finalmente, la abandonó. De su matrimonio nació una hija que nació con problemas cerebrales, seguramente por complicaciones debidas al parto, pues fue necesario utilizar fórceps. Todo, porque Nicholas ese día se fue de casa para jugar al golf y se llevó el coche con él, de modo que su mujer no pudo ser llevada a tiempo al hospital.

Dorothy, pese a todo, quiso extender sus talentos y se acercó al mundo de Hollywood. Logró algunos papeles, como secundaria –entre ellos formó parte de Un día en las carreras, de los hermanos Marx-, hasta que le llegó la gran oportunidad con Carmen Jones, un arriesgado proyecto musical en donde el director Otto Preminger adaptó el clásico de Bizet utilizando solo actores afroamericanos. Tras varias pruebas, Dorothy logró el papel, llevándose excelentes críticas por su interpretación. De hecho, fue este trabajo el que le permitió entrar en la historia en 1954 como la primera mujer de raza negra en ser nominada al Oscar a la mejor actriz principal (antes lo había sido, pero como secundaria, Hattie McDaniel por Lo que el viento se llevó). Dorothy no ganó –el galardón fue a parar a las manos de Grace Kelly-, pero igual quedó satisfecha. Había conseguido algo muy difícil y creía estar ante el inicio de una gran carrera.  


Dorothy Dandridge y Harry Belafonte en Carmen Jones

Durante un tiempo siguió pensándolo. Más aún cuando fue elegida para interpretar el papel protagónico de Cleopatra. Sin embargo, los despidos y problemas del rodaje, que apartaron a su director Rouben Mamoulian, le llevaron a ser sustituida por Liz Taylor. Fue decepcionante para ella, y más, tras ser consciente del éxito de dicho film. Luego, trabajó en un musical llamado Porgy y Bess, por el cual fue nominada a un Globo de Oro pero que resultó un desastre en taquilla. Aquello supuso un bache para su carrera del que ya no saldría, más aún, porque su vida personal terminó de desequilibrarlo todo. Inició una relación con el mismo Otto Preminger, pero rompió con él tras descubrir que este no pensaba abandonar a su esposa –entretanto, quedó embarazada y fue forzada a abortar-; casándose posteriormente con Jack Denison, de quien se divorció en 1962 entre acusaciones de violencia doméstica. Este, además, había gastado sin control el dinero obtenido por Dorothy, lo cual, junto a la estafa que sufrió a manos de sus asesores financieros, le arrojó a la total y absoluta ruina. Tan dramática fue su situación que el gobierno decidió quitarle su hija por no tener dinero para mantenerla.


Dorothy Dandridge

En esa situación, sumida en la depresión, Dorothy acabó entregándose a la bebida y a las pastillas. Murió a los 42 años, sola, en su cuarto de baño y con únicamente dos dólares en su cuenta corriente. Se cree que se suicidó, como demostraría la nota que dejó días atrás de su muerte dando instrucciones sobre cómo obrar con ella si la encontraban así. El asunto generó gran repercusión, por los detalles morbosos del caso, pero enseguida quedó en el olvido.

Décadas después la directora Martha Coolidge la rescató en el biopic Introducing Dorothy Dandridge. Curiosamente, quien la interpretó fue Halle Berry, la actriz que, todavía hoy, es la única afroamericana poseedora de un Oscar a la actriz principal. Aún así, todavía resulta difícil encontrar a Dorothy en los libros del cine.