s√°bado, 02 de diciembre de 2023 00:00h.

Wyatt Earp: los claroscuros que quedaron tras la leyenda

Lo encarnaron actores tan distintos como Henry Fonda, Burt Lancaster, Randolph Scott, Kurt Russell o Kevin Costner y, siempre, se ha visto como uno de los h√©roes fundamentales de la historia de los Estados Unidos. Pero, como sucede con todos los mitos, detr√°s de Wyatt Earp hay tantas luces como sombras. Hoy, 19 de marzo, aniversario de su nacimiento, los analizamos. 

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Wyatt Earp ten√≠a 31 a√Īos cuando en 1879 se traslad√≥ al lugar que le iba a hacer famoso: Tombstone, en Arizona, una peque√Īa poblaci√≥n que, seg√ļn la leyenda, hab√≠a recibido ese nombre porque al hombre que hall√≥ all√≠ las vetas de plata que provocar√≠an la construcci√≥n del asentamiento, le hab√≠an dicho que lo √ļnico que encontrar√≠a en ese lugar iba a ser su ‚Äúl√°pida (‚Äútombstone‚ÄĚ en espa√Īol). Era, para Wyatt, uno m√°s de los muchos destinos al que hab√≠a llegado en su vida. Aunque esta vez lo hac√≠a con el deseo de trabajar como granjero. Su destino, sin embargo, iba a ser muy distinto, pues sus hermanos, Virgil y Morgan, que trabajaban en la polic√≠a de la poblaci√≥n, le convencieron para que se uniera a  ellos. A fin de cuentas, Wyatt ya hab√≠a desempa√Īando anteriormente ese oficio en el pasado, con un desempe√Īo en el que hab√≠a demostrado su val√≠a y su car√°cter implacable. Cosa que en Tombstone volvi√≥ a demostrar, al punto de que, poco despu√©s, logr√≥ que le eligieran Marshall de la poblaci√≥n.

Lo hizo convencido de que aquel oficio le obligaba a ser duro. Que el orden, en aquel lugar, solo podr√≠a mantenerse con la fuerza. Y persigui√≥ a los bandidos sin que le temblara el pulso a la hora de disparar. Algo que, por supuesto, le granje√≥ numerosos enemigos. Lo que, unido a las luchas pol√≠ticas, le hizo ser mal visto por parte de la poblaci√≥n. Y es que Wyatt tambi√©n logr√≥ ser Marshall gracias al importante apoyo del Partido Republicano, al que se hab√≠a unido, cosa que, por supuesto, le vali√≥ las reticencias de los dem√≥cratas de localidad, quienes, a su vez, ten√≠an relaciones con el grupo de los hermanos Clanton. Un caldo de cultivo que acab√≥ provocando la lucha abierta de estos √ļltimos con Wyatt y que se saldar√≠a en el violento y famoso tiroteo de ‚ÄúOK Corral‚ÄĚ, en 1881. Un momento que apenas dur√≥ 30 segundos y en el que Wyatt y los suyos mataron a tres integrantes de los Clanton.

Este hecho fugaz acabó teniendo gran trascendencia en los Estados Unidos. No en vano, este era un país que, por su reciente creación, tenía en su Historia pocos episodios que le permitieran forjar una identidad nacional y una galería propia de mitos y héroes.

Este hecho fugaz acab√≥ teniendo gran trascendencia en los Estados Unidos. No en vano, este era un pa√≠s que, por su reciente creaci√≥n, ten√≠a en su Historia pocos episodios que le permitieran forjar una identidad nacional y una galer√≠a propia de mitos y h√©roes. Y, adem√°s, lo de ‚ÄúOk Corral‚ÄĚ se alarg√≥ m√°s en el tiempo, pues, poco despu√©s, en venganza por lo sucedido, los Clanton mataron a Morgan Earp y dejaron a Virgil inv√°lido, cosa que llev√≥ a Wyatt a perseguir a los culpables sin cesar hasta que logr√≥ acabar con todos ellos. De este modo, se constituy√≥ la base de un mito que a√ļn cobr√≥ m√°s fuerza en los a√Īos siguientes tras ser llevado a la literatura y, sobre todo, a la gran pantalla. Y es que ha habido pocos personajes hist√≥ricos que hayan recreado tantos actores distintos. Entre ellos, Randolph Scott, Henry Fonda, Will Geer, Burt Lancaster, James Stewart, Guy Madison, James Garner, Kurt Russell o Kevin Costner.  

Todos, es cierto, le han dado su aporte personal, pero en general han sido positivos con el mito. Ahora bien, si registramos los peri√≥dicos del momento encontraremos algunos claroscuros, sobre todo, si estos son de ideolog√≠a dem√≥crata. Pues en ellos se asegura que el famoso tiroteo de ‚ÄúOk Corral‚ÄĚ no fue m√°s que un asesinato a sangre fr√≠a. Y se recuerda que uno de los chicos que fallecieron ten√≠a tan solo 19 a√Īos.   

Han sido, sin embargo, las investigaciones que han estudiado su vida anterior las que han demostrado que Earp nunca tuvo muy claras las fronteras que separaban el bien del mal. Y que estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario para sobrevivir.

Pero han sido, sin embargo, las investigaciones que han estudiado su vida anterior las que han demostrado que Earp nunca tuvo muy claras las fronteras que separaban el bien del mal. Y que estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario para sobrevivir. As√≠, consta que en los a√Īos anteriores a su llegada a Tombstone le hab√≠an detenido por haberse quedado con una parte del dinero que deb√≠a ir a la construcci√≥n de centros escolares en Missouri. Y, tambi√©n, se le hab√≠a perseguido por robo de caballos, un delito desde luego bien habitual en aquel momento, as√≠ como por haber estado al cargo de varios prost√≠bulos y por el hecho de haber utilizado sus influencias como Marshall de Wichita para conseguir trabajo para sus hermanos. Incluso despu√©s de ‚ÄúOK Corral‚ÄĚse recogen algunos momentos oscuros en su biograf√≠a. Como, por ejemplo, cuando se convirti√≥ en √°rbitro de boxeo. As√≠, se sabe que se le acuso de haber ama√Īado un combate que tuvo lugar el 2 de diciembre de 1896 en San Francisco. De hecho, muchos peri√≥dicos aseguraron que Wyatt hab√≠a recibido dinero ‚Äďuna cantidad nada desde√Īable- para que durante el combate descalificara al hombre que todos daban como ganador; al  punto de que, al final, el h√©roe de ‚ÄúOk Corral‚ÄĚ se vio obligado a ir a los tribunales por ello. Eso s√≠, este sali√≥ impune tras considerar el juez que, como el boxeo en San Francisco era ilegal, no pod√≠a tratar ning√ļn ama√Īo, cierto o no, que se pudiera hacer all√≠.

Luego de esto, parece, Earp logr√≥ una mayor estabilidad, desempe√Īando varios empleos y realizando distintas inversiones inmobiliarias. Adem√°s, a partir de 1910  trabaj√≥ como cazarrecompensas, al servicio de la Polic√≠a de los √Āngeles, y consigui√≥ trabajo como asesor en las pel√≠culas del oeste del naciente Hollywood (de hecho, seg√ļn la leyenda, sirvi√≥ de asesor al entonces jovenc√≠simo John Wayne para sus primeros papeles de cowboy).

Fue, por tanto, Wyatt Earp un hombre que se movi√≥ entre dos aguas. Un hombre que, pese a todo, sigue siendo un personaje heroico para los estadounidenses. Y, sin duda, as√≠ seguir√° siendo. Y a Tombstone seguir√°n acudiendo hombres y mujeres para que les recreen y expliquen lo sucedido all√≠ (de hecho, hoy d√≠a buena parte de la econom√≠a de esta poblaci√≥n procede del turismo). Y los manuales de los escolares seguir√°n hablando de Wyatt Earp, de su amigo Doc Holliday y de los hermanos Clanton. Y seguir√°n haci√©ndose libros, comics y pel√≠culas que tratar√°n su vida, quiz√° con otras perspectivas, pero siempre desde la conciencia de que est√°n tratando a alguien especial. Es lo que sucede con los mitos: se resisten a dejar de serlo, se descubra lo que se descubra.