viernes, 27 de enero de 2023 13:08h.

Siete curiosidades de 'La lechera"

La lechera de Johannes Vermeer (1632-1675) es una de las grandes pinturas de la pintura holandesa y, junto a La joven de la perla, la más famosa de su autor. ¿Quieres saber más de esta magnífica obra? Aquí tienes siete curiosidades.

1 – Como suele ser habitual con las obras de Vermeer, se desconoce el año exacto en que se realizó.

Según el Rijksmuseum se debería datar en torno a 1658, fecha que también da el Museo Metropolitano de Arte. Sin embargo, algunos especialistas en Vermeer plantean que podría haberse pintado entre 1658 y 1661.

2 - Representa a una mujer desconocida que trabaja como lechera en una casa.

De la mujer, joven y de complexión robusta, solo conocemos su oficio. Las lecheras se encargaban de ordeñar las vacas y elaborar productos lácteos como mantequilla y queso. Originalmente laboraban solo en los establos, pero pasado un tiempo las grandes casas las contrataron también para el servicio doméstico.

3 - Expone, sutilmente, el deseo masculino, aunque desde un honor y dignidad atípicos en su época.

Vermeer recoge una tradición habitual en la literatura y pintura holandesas de la época: plasmar a las sirvientas del hogar y las lecheras como mujeres sexuales por quienes los dueños de los hogares se sentían atraídos. Ahora bien, lo hace mostrando empatía y dignidad, exponiendo lo sexual en detalles muy sutiles. Por ejemplo, el calentador (símbolo de la excitación femenina) que hay a su espalda o los azulejos que aparecen al lado de este objeto (en uno de ellos puede verse a Cupido). Además, vemos una jarra de boca ancha, símbolo muchas veces de la anatomía femenina.

El calentador de pies. También puede verse la imagen de Cupido. Por cierto, el cesto de la ropa que aludimos en el punto 5 y que Vermeer eliminó del cuadro estaba aquí. 

4 – Representa, como algo romántico en sí mismo, el trabajo duro y honesto.

Así lo expuso Raquel Laneri en la revista Forbes: “La lechera eleva la monotonía del trabajo doméstico y la servidumbre a niveles virtuosos, incluso heroicos”. Su modesta vestimenta, su sensatez al trabajar, su cuidado y técnica, transmiten esa virtud ética y social. Además, es una mujer humilde que utiliza ingredientes comunes para crear un placentero producto.

5 – Vermeer eliminó algunos objetos de la pintura original.

Concretamente había un mapa detrás de la mujer (era habitual en Holanda decorar las paredes con mapas grandes) y un cesto de ropa o costura en la parte inferior. Esto se descubrió tras radiografiar la obra.

Detalle del cuadro La alcahueta (c. 1656), considerado un autorretrato de Vermeer

6 – Es, técnicamente, una de las mejores obras de su siglo.

La pintura, como afirma el Museo Metropolitano de Arte, muestra un equilibrio de elementos figurativos y un extraordinario uso de la luz. Aquí los objetos son tangibles y se ofrecen con un brillante esquema de color. Por ejemplo, no era fácil representar las paredes blancas, pero Vermeer lo hizo con magníficos resultados. Así, la luz del día se refleja con distintas intensidades y podemos ver las texturas irregulares en su superficie. También destaca el modo en que plasma el pan y la canasta.  

7 - Se expone en el Rijksmuseum de Ámsterdam.

Todo indica que originalmente compró la obra Pieter van Ruijven –mecenas de Vermeer- directamente al artista. Posteriormente fue subastada, pasando por distintos propietarios hasta que en 1908 la adquirió el Rijksmuseum.