jueves, 25 de julio de 2024 00:03h.

Siete curiosidades de ‘La primavera’, de Sandro Botticelli

1 – El cuadro lo pintó Sandro Botticelli entre 1477 y 1482 por encargo de Lorenzo di Pierfrancesco de Médici, aunque no conocemos su título original.

Así, “La primavera” es el nombre que le dio en 1550 Giorgio Vasari tras contemplarlo en Villa Castello, de los Medici.

2 – Los protagonistas son los personajes mitológicos Céfiro, Cloris y Venus

A la derecha del todo está Céfiro, dios del viento, raptando a Cloris. En el centro, Venus, diosa del amor, con Cupido, y a la izquierda, las Tres Gracias y Mercurio. 

Sandro Botticelli, autorretrato en Adoración de los Magos (1475)

3 – Se inspira, según señalan los expertos, en el De rerum natura de Lucrecio y los Fastos de Ovidio.

Allí se relata el origen de las fiestas “Florarias” de Roma y se nos cuenta cómo Céfiro se enamoró de la ninfa Cloris y la tomó, a la fuerza, como esposa. Tras arrepentirse de esta acción, el dios la transformó en Flora y le regaló un jardín en donde era siempre primavera. Por tanto, Botticelli representa dos momentos: la persecución de Cloris y su transformación. Eso explica que el viento actúe de modo distinto en las ropas de las dos mujeres: son instantes separados en el tiempo. 

4 – Su significado ha generado numerosas interpretaciones.

Por ejemplo, algunas teorías dicen que allí están representados Giuliano de Medici, como Mercurio, y su amante Simonetta Vespucci, como la gracia que mira al dios. Otras teorías vinculan a Venus con la Virgen de la Anunciación (sus defensores dicen que está embarazada), con el humanismo renacentista y hasta con el marco político de la Italia del XV (aquí las figuras representarían las principales ciudades). A esto se suman interpretaciones clásicas en torno a la castidad, la belleza, etc.

5 – Se calcula que aparecen unos cien tipos distintos de flores.

Así, las hay en el suelo (margaritas, violetas, rosas, amapolas, jazmines o jacintos), en la cabeza, mano y cuello de Flora, o surgiendo de la boca de Cloris (pervincas, fresas, anémonas…), pues según la mitología esta al respirar exhalaba flores. También las vemos a los pies de las Gracias (nomeolvides, azafrán…)

El nacimiento de Venus, de Botticelli, en donde también estaría representada, como Venus, Simonetta Vespucci, a quien se ha calificado como el gran amor imposible de Botticelli. Eso parece evidenciar el hecho de que este pidiera en su testamento enterrarse a los pies de su sepulcro.

6 – Hasta el siglo XIX se consideró un cuadro “menor”.

Y es que aunque en su día Botticelli fue el pintor más popular de Florencia, su obra quedó eclipsada por la de contemporáneos como Miguel Ángel, Leonardo o Rafael. Sin embargo, a partir del XIX se le incluyó en el grupo de los más grandes.

7 – Se conserva en la Galería Uffizi de Florencia.

En sus inicios fue propiedad de Lorenzo di Pierfrancesco de Médici, en Florencia. Posteriormente debió trasladarse a la villa de los Médici, en donde permaneció hasta 1815, fecha en que se trasladó a la ubicación actual.