miércoles, 28 de septiembre de 2022 06:32h.

Una disculpa para Sacheen Littlefeather

Durante la ceremonia de entrega de los Oscar del año 1973 la joven rechazó en nombre de Marlon Brando el premio que acababa de ganar por El Padrino. Casi 50 años después la Academia del Cine le ha dedicado disculpas.

Sacheen Littlefeather
Sacheen Littlefeather

Fue en 1973, durante la ceremonia de entrega de los Oscar. Roger Moore y Liv Ullmann, siguiendo los protocolos de la Academia, anunciaron el galardón al mejor actor, que recayó, como todos esperaban, en Marlon Brando por su gran trabajo en El Padrino. Sin embargo, lo que vino después resultó ser toda una sorpresa. En lugar de Brando apareció una joven nativa vestida con una prenda india y, entre algunos abucheos y burlas, tomó el micrófono: "Soy Apache –dijo- y presidenta del Comité Nacional de Imagen Afirmativa de Nativos Americanos. Estoy representando a Marlon Brando esta noche”. Luego anunció que el actor no podía “aceptar este premio tan generoso” y explicó la causa: “Las razones de esto son el trato que la industria cinematográfica da a los indios americanos hoy en día, las repeticiones de películas en televisión y también los acontecimientos recientes en Wounded Knee”.


Marlon Brando en El Padrino

La reacción del público fue muy desigual. Algunos aplaudieron, otros abuchearon a la chica, dedicándole incluso gestos racistas. John Wayne, a poca distancia de Sacheen, tuvo que ser contenido entre varias personas porque deseaba irrumpir, enfadado, en el escenario. Era la primera vez que los Oscar se convertían en objeto de reivindicación a tanta escala, pues en sus casas veían la ceremonia millones de espectadores. Luego, Sacheen abandonó el escenario, escoltada por dos guardias de seguridad, y con ayuda de Roger Moore, salió del lugar.

Roger Moore, Liv Ullmann y Sacheen

Todo había durado poco tiempo –Littlefeather tuvo que recortar el discurso de Brando-, pero el revuelo se dejó notar por todo el país. Muchos defendieron ese discurso, otros lo criticaron, y algunos, menos, se fijaron en las consecuencias que iba a tener para Sacheen. Michael Caine, por ejemplo –él era esa noche otro de los nominados a la estatuilla-, reprochó a su compañero de profesión que hubiera enviado a “una pobre niña india” para recibir los abucheos, en lugar de “hacerlo él mismo”.

Sacheen, pues, logró una fama absoluta, que sin embargo solo iba a durarle un momento. Tal y como se testimonia en el documental Sacheen: Breaking The Silence (2019), su denuncia le llevó a formar parte de una lista negra que acabó con su carrera, pues desde entonces solo trabajó como extra en unas pocas películas. Por no hablar de los falsos rumores que se generaron en torno a ella, entre ellos, el de que era amante de Brando. El actor, sin embargo, no notó las consecuencias y, de hecho, al año siguiente la Academia le volvió a nominar por la controvertida El último tango en París.


Sacheen Littlefeather en 1973

Sacheen, pese a todo, siguió fiel a sus creencias. En 1979 cofundó el Registro Nacional de Artes Escénicas Indígenas Estadounidenses, llegando a producir películas sobre los indios americanos, labor que compatibilizó con sus trabajos médicos y al cuidado de los pacientes. De hecho, llegó a trabajar junto a la Madre Teresa ayudando a pacientes con SIDA.

Durante varias décadas, Sacheen fue una gran olvidada, pero esta misma semana la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas ha hecho pública la disculpa que el pasado mes de junio le dedicó su presidente David Rubin y que se iniciaba así:

“Cuando subiste al escenario de los Óscar en 1973 para no aceptar el Óscar en nombre de Marlon Brando, en protesta por la tergiversación y el maltrato de los nativos americanos por parte de la industria cinematográfica, hiciste una declaración poderosa que continúa recordándonos la necesidad del respeto y la importancia de la dignidad humana".

A continuación, la carta dice: “El abuso que soportaste fue innecesario e injustificado. La carga emocional que has vivido y el daño de tu propia carrera en nuestra industria son irreparables (…) Durante demasiado tiempo no se ha reconocido el coraje que demostraste. Por ello, ofrecemos tanto nuestras más profundas disculpas como nuestra más sincera admiración”.


Sacheen en 2010

Junto a esto se ha comunicado que el 17 de septiembre se le dedicará un evento organizado en el Museo de la Academia y que conmemorará el cincuenta aniversario de su discurso.

Ante todo esto, Sacheen ha dado las gracias, dando, de paso, una reflexión que da cuenta de su personalidad: “Nosotros, los nativos somos personas muy pacientes, ¡solo han pasado 50 años! Tenemos que mantener nuestro sentido del humor en todo momento, es nuestro método de supervivencia”.