martes, 28 de mayo de 2024 00:03h.

La buena suerte y la búsqueda de la esperanza: crítica del último libro de Rosa Montero

El nuevo título de Rosa Montero, La buena suerte (Alfaguara, 2020), es una obra intensa, viva, de personajes reales a los que pareces incluso sentir respirar. Se trata, sin duda, de una de sus mejores novelas.  

la buena suerte a 500
Portada de "La buena suerte", de Rosa Montero

Un tren del AVE que recorre el trayecto que va de Madrid a Córdoba, un pasajero que levanta la vista del portátil, una población que aparece de repente al otro lado del cristal, y que parece pasar inadvertida, y, de repente, una decisión que va a provocar que varias personas tengan la oportunidad de cambiar su vida. Así se inicia la última novela de Rosa Montero, La buena suerte (Alfaguara, 2020), una obra excelente con la que podemos plantearnos varias preguntas. ¿Es posible escapar de nuestros pasados tristes, de todo lo malo que nos persigue, de esa mochila, a veces demasiado pesada, que cargamos? ¿Podemos hacerlo en un lugar que, aunque esté a muy poca distancia, hace que te sientas como un cosmonauta en un mundo alienígena?

Porque, a veces, y como se plantea en la novela, “ser otro es un alivio”. Olvidarse de uno mismo, apartarse de todo y buscar la felicidad que ansiamos. Y hasta la oscura Pozonegro, que es la población a la que de repente, tras un pensamiento, un barrunto, se desplaza ese pasajero que viaja en el tren, puede constituir un refugio. E incluso –y también, pese a todo- puede ser el lugar donde es posible alcanzar algo que se parezca a la felicidad (porque, desde muy distintas perspectivas y personalidades, eso es lo que están buscando los protagonistas de esta novela). Ese lugar de calles oscuras y de individuos que –como señala Montero-, se deshielan hasta convertirse en charcos de agua. Que se interrogan, se preguntan y dudan constantemente, que sienten que no encajan en esos mundos en que se premian aspectos que a ellos ya no les parecen importantes. Que se buscan entre esas calles con farolas que manchan las sombras. Y que reflexionan sobre el pasado, sobre lo que debería haber sido y no fue, sobre los hijos, habidos o no, y las consecuencias de sus actos.

Así es la novela de Rosa Montero: una búsqueda de la luz en un mundo en el que escasean los brillos y las sonrisas. Un mundo vivo, de personajes que sienten (¿no es “sentir” el sinónimo más cercano que ofrece la palabra “vida”?). De personajes que, a ratos, somos nosotros y, también, los que nos rodean. Porque todos conocemos a Ralucas que creen en el amor, a Javieres que parecen derrotados pero que siguen sobreviviendo y a Juan Pablos que no saben cómo contestar a sus propios miedos. Y Montero ofrece todo esto con fuerza, dándonos, como siempre, una narración excelente y directa, en donde hay gusto por los detalles, por los gestos y los personajes llenos de matices. Con imágenes y frases hermosas que apetece subrayar y que muchas veces terminan siendo desgarradoras.

Dice Montero que esta novela le resultó especialmente difícil de escribir, que se sintió insegura con lo que  había creado. Y, sin embargo, visto el resultado final, no lo parece. Todo está tan bien presentado que el lector siente la necesidad de seguir leyendo, con inquietud, porque no sabe lo que va a pasar en la siguiente página. Porque aunque se desee que todo termine bien, nada nos da garantías de ello. Y al final se nos enseña que la vida es también una aceptación de la oscuridad, de la negritud, de todos los Pozonegros que hay en el mundo. Porque también allí puede hallarse el calor. Porque nuestros pasados, nuestras vivencias, no nos determinan. Porque, como dice Montero en una metáfora afortunada, todavía podemos aprender Tágalo pese a que nunca nos lo hayan enseñado de niños. Pese a que haya monstruos que parezcan dispuestos a acecharnos en cualquier parte, en cualquier callejón. 

Lo dice Montero en esas últimas páginas: “el  mal siempre está ahí. Como también está el dolor”. Y la vida es aprender a convivir con ello y aprender a ser feliz con las piezas que se nos han dado. Y aunque, sí, está llena de momentos tristes, a veces puede surgir la esperanza. Y –menos mal- esa es una de las conclusiones que más nos reconfortan tras la lectura de esta excelente (es, sin duda, una de sus mejores novelas) La buena suerte

(Por cierto, entrevistamos a Rosa Montero con motivo de esta novela. Podéis leerlo AQUÍ).

Autor: Rosa Montero

Título: La buena suerte

Editorial: Alfaguara

Año: 2020

Número de páginas: 325

Precio (en diciembre de 2020): 18,90 euros (Amazon)